El producto haya sido utilizado solo en el uso normal para el que estaba previsto. No haya sido abierto, manipulado o alterado por persona ajena al Servicio Técnico Oficial de la marca. No haya sufrido daños por golpes, inundación, sobrecalentamiento, sobrecarga eléctrica o cualquier otra circunstancia externa que puede ser posible motivo de avería. Sea devuelto al servicio técnico de RIMAX, con embalaje adecuado, acompañado de la Tarjeta de Garantía sellada y con su ticket o factura de compra.